domingo, 29 de noviembre de 2009

El Autismo

EL AUTISMO

¿QUÉ ES EL AUTISMO?
El autismo es un trastorno del desarrollo que afecta las habilidades sociales, la comunicación y la imaginación de las personas que lo padecen.
Se presenta en un promedio de cinco personas por cada 10 mil que nacen y es más frecuente en los hombres que en las mujeres.
Las personas con autismo no tienen una característica física particular que los distinga, son sus conductas las que llaman la atención, las cuales son evidentes antes de los tres años de edad.
En la primera época de estudio sobre el autismo, de 1943 a 1963, a los padres se les consideraba los culpables de que sus hijos “se encerraran en su propio mundo”, acusándolos de una supuesta deficiente relación emocional.

Al día de hoy numerosas investigaciones descartan una raíz emocional como causa de este padecimiento y se continúan estudiando las alteraciones genéticas, los trastornos metabólicos, desbalances bioquímicos entre otros factores que intervienen en el sistema nervioso y predisponen a una desviación severa del desarrollo.
Existen numerosas alteraciones que presentan síntomas autistas, por lo que es importante consultar con un especialista para realizar un diagnóstico diferencial, es decir, si padece autismo o alguna otra patología.


¿CÓMO SON ESTOS NIÑOS?
Las personas autistas no presentan alguna característica física peculiar que los distinga, son sus conductas las que llaman la atención y muchas de ellas resultan difíciles de entender o predecir, por un lado sorprenden con habilidades inesperadas (armar rompecabezas con facilidad, excelente memoria, etc.), y por otro evitan el contacto visual y actúan como si fueran sordos.
Algunos no hablan, otros tienen alteración en el lenguaje y la comunicación, no imitan e invierten los pronombres (dicen tú en vez de yo), repiten frases o palabras que escuchan (ecolalia). Su comprensión es muy literal, entender las bromas y el doble sentido se les dificulta.
Sus conductas son ritualistas, es decir, realizan la misma actividad una y otra vez (gira, acomoda o apila objetos, etc). Buscan que las rutinas o cosas que forman su entorno permanezcan sin cambio (muebles, la ruta para ir a la escuela, etc) y presentan berrinches ante situaciones o personas nuevas.
Algunos se lastiman o agreden a otros. Los estímulos sensoriales les llegan a causar diversas reacciones como la molestia de ciertas texturas o sonidos. Algunos dan la impresión de resistir el dolor más que otros niños. Los juegos con sus compañeros y juguetes no les llaman la atención. Una característica común es que tomen de la mano a las personas para indicarles sus necesidades.




ALGUNAS CARACTERÍSTICAS:
No existen dos personas iguales que padezcan autismo, los niveles de inteligencia, la gama de capacidades y las conductas pueden observarse desde leves como en el caso de Diego, hasta moderados o acentuados como en el de Lisa.
Algunas características pueden ser:
· Tienen ausencia del habla o lenguaje limitado y alterado.
· Presentan ecolalia, es decir, repiten lo que escuchan.
· Actúan como si fueran sordos.
· Evitan el contacto visual.

· Ríen o lloran sin causa aparente.
· Reaccionan a los cambios de rutina con fuertes berrinches.
· Realizan movimientos repetitivos, como aleteo de manos, caminar de puntas, balancea su cuerpo.
· Se agreden a sí mismos o a otros.
· Sus intereses o actividades son muy limitados y repetitivos en vez de flexibles o creativos, que se puede observar en la ausencia del juego de imitación.
· Se pueden observar reacciones ante los estímulos sensoriales, ya sean de fascinación o molestia, ante texturas, sonidos, olores, y otros.
· Desarrollo de habilidades dispares, por ejemplo, memorizan grandes cantidades de información pero no lograr atrapar una pelota.


UN ENCIERRO INVOLUNTARIO
Comúnmente se piensa que las personas autistas se encierran en su propio mundo, sin embargo son sus dificultades y desventajas las que los encierran de manera involuntaria.
Por ejemplo, las expresiones emocionales son universales e innatas, los bebés diferencian las expresiones faciales y la entonación de la voz (enfado, alegría, tristeza), llegan al mundo predispuestos a relacionarse con las personas, siguen la mirada e imitan conductas (como sacar la lengua), les llaman la atención los objetos e intentan compartir esa experiencia a través de la sonrisa.

Tiempo después se interesan por los eventos, las experiencias y a través del intercambio de miradas y experiencias con los que los rodean, aprenden a distinguir lo que expresan las emociones, a entender que cada personas tienen su propio punto de vista. Es decir, por medio de este intercambio social buscan información, reconocen o infieren “lo que piensa el otro”. Por ejemplo, Juan intenta introducir el dedo en el enchufe, dirige la mirada a la de su mamá, la expresión de ésta (enfado, negación, susto) es la referencia que a él le ayuda a dirigir su conducta.
Estos son indicadores de la capacidad de los niños para hacer conciencia “del otro”, y desarrollar la empatía.Sin embargo, no sucede lo mismo con las personas autistas, a las que les resulta difícil reconocer las “claves o sutilezas” de las expresiones faciales, posturas, gestos o voz. Algunas palabras carecen de significado, un lenguaje difícil de entender, esta dificultad los coloca en desventaja en cuanto a la comprensión social que demuestran en todas las etapas de su vida.


CREATIVIDAD E IMAGINACIÓN
El desarrollo de la imaginación del autista no se ve como en los niños típicos, estos ignoran los juguetes o los juegos característicos de su edad y las consecuencias son serias ya que durante los primeros años de vida, la imitación y el juego simbólico se convierte en los pilares del desarrollo cognitivo y social.

A través de la imitación los niños aprenden sus primeras palabras, y a representar con mímica y expresarse con expresiones faciales. Por ejemplo: Representar los roles de papá, mamá o el doctor, transformar una caja de cartón en nave espacial, demuestran la capacidad del niño para representar a las personas y objetos a través del juego simbólico.
El juego refleja la visón que tienen los niños del mundo, el conocimiento y experiencia que tienen de los lugares, las actividades que realizan las personas, las emociones y la capacidad de representar una persona u objeto. En el caso del niño autista, podría pasar horas haciendo girar las llantas de un cochecito, hojeando revistas o jugando con un pedazo de listón.

POR UNA INTEGRACIÓN
Es importante informarse, conocer qué es y qué no es el autismo para ayudar a estas personas a integrarse.

Es necesario que las personas hagan el intento por lograr ver el mundo a través de los ojos de una persona con autismo, y tal vez así comprendan y respeten su manera de mostrar cariño y el esfuerzo que hacen para lograr vivir entre nosotros.Esto supone un reto importante, no sólo para los que lo padecen sino también para los que se consideran “normales”, ya que se requiere voluntad, tolerancia y respeto para aspirar a la integración digna y satisfactoria de las personas autistas en la sociedad.



¿CÓMO AYUDARLOS?
Lorna Wing, en su libro “La Educación Del Niño Autista”, menciona que los métodos comunes basados en la suposición de que el niño comprende lo que se le dice, no dan resultado con los niños autistas, motivo por el cual es importante informarse, conocer qué es y qué no es el autismo para comprender mejor a los que lo padecen.

No es que las personas con autismo decidan “encerrarse en su propio mundo”, sino, más bien, “están encerrados ahí de manera involuntaria”.
No se conoce una cura definitiva, sin embargo la intervención educativa estructurada de acuerdo a las necesidades de estos niños ha demostrado cambios significativos en su desarrollo.
Superar los sentimientos de depresión, negación, temor e incertidumbre que se experimentan al confirmar que un hijo padece un trastorno del desarrollo que le afectará a lo largo de su vida, no es fáci, ni se logra de un día para otro.
Sin embargo, aceptar un hijo por lo que es y no por lo que se hubiera deseado que fuera, además de ser una muestra de amor incondicional es el primer paso para ofrecerle la atención oportuna.

EN BUSCA DE AYUDA
Éstas son algunas de las organizaciones especializadas a las cuales puede acudir:
* La Federación Latinomaericana de Autismo (Felac).
http://www.autismo.org.mx
* La Sociedad Mexicana de Autismo (Somac). Correo electrónico:
ediaztenopala@hotmail.com
* La Asociación Regiomontana de Niños Autistas (Arena). Correo electrónico:
arena1998@hotmail.com, www.autismoarena.org.mx

*Taller de Educación Integral (terapias a niños autistas):

83586931

Autismo ABP- Centro Ocupacional Dones:

Dirección: José Treviño #120 col. Chepevera, Monterrey, Nuevo, León.

tel: 8183463031, e-mail: ely56@hotmai.com

*Centro de Rehabilitación Infantil "HOGA"

Dirección: Bolivia #2337, col. Desarrollo las Torres, Monterrey, Nuevo, León.

Tel: 83794506, e-mail: crihoga@prodigy.net.mx

*Centro Educativo Castello de Monterrey

Dirección: Jardín de San Jerónimo #111 col. San Jerónimo, Monterrey, Nuevo, León.

Tel:83330969 , e-mail: centrocastello@prodigy.net.mx

*Centro Educativo Ixmati A.C.

Dirección: Zapotlan #420, fracc. Gonzalitos, Monterrey, Nuevo, León.

Tel:83487455, e-mail: rcbarroso@hotmail.com


Algunos libros en los cuales puede apoyarse:
* “La educación del niño autista, guía para pares y maestros”, de Lorna Wing, Editorial Paidos.
* “El niño autista”, de Michael Powers, Editorial Trillas.
* “Autismo, una guía para padres”, de Simon Baron-Cohen y Patrick Bolton, Alianza Editorial.

(La autora es directora del Centro Educativo Castello A.C., Terapeuta de Lenguaje y Asesora Educativa y Familiar en el área del autismo. Correo electrónico: admoncastello@prodigy.net.mx, y cierta información agregada por Ana Ramos y Monserrat López)